Si existe algo en nuestra ciudad que no es un atractivo natural y que llama la atención de todos como si lo fuera, es la escultura monumental "Ballena Vallarta", que se encuentra ubicada en la entrada a la zona de Marina Vallarta.
La historia de su creación comenzó aproximadamente por el año de 1992, cuando la idea se comenzó a gestar en la mente su escultor Octavio González. Durante un íntimo análisis el escultor concluye que el don con el cual a sido privilegiado no lo estaba aprovechado, así que decide retomar la escultura y en agradecimiento a Puerto Vallarta se hace a la tarea de crear la gran ballena en bronce en
homenaje a la mujer como guerrera incansable, y como punto esencial del equilibrio en la familia. Es la mujer, dice el escultor, quien engendra y quien a través de ella se otorga la vida. Es ella quien contra viento y marea y sin descanso, se entrega y arriesga incondicionalmente para dar sustento y protección a sus hijos, a su familia.
La escultura mide casi trece metros de largo por ocho noventa de alto, y tiene un peso de doce toneladas, e increíblemente todo ese peso esta sostenido sobre un punto que consiste en una superficie de no más de un metro cuadrado. Con esto el escultor desea transmitirnos que la familia esta sostenida en un punto de equilibrio integrado por armonía y balance. Es ahí donde a su entender, se manifiesta "El Gran Poder" o "Dios". La armonía y el balance juntos ofrecen resistencia, y cuando alguno de ellos se rompen se acaba todo. El propósito del escultor con la "Ballena Vallarta", es colaborar para que recordemos en todo momento que esa armonía y balance deben prevalecer. El segundo mensaje es invitarnos a retomar el valor por la familia y el valor por la unidad. En el entendimiento del escultor la familia es lo más importante para cualquier ser humano, y para el, Puerto Vallarta es su familia.
Cuando el escultor decidió realizar la obra, lo primero que pensó fue en el lugar donde deseaba colocarla, y fue precisamente en el sitio actual. Ya había intentado varias veces de conseguirlo, sin embargo por diversas razones no lo lograba. Hasta que un día en un miércoles ciudadano durante la administración de Fernando González Corona [padrino de la escultura], en el año de 1997 le compartió que tenía un proyecto para esculpir una ballena y su deseo de donarla. Fernando González lo escucho y le pidió que le entregase el proyecto en tres días. Después de haberlo entregado y haber sido aprobado Octavio comenzó a recibir apoyo para realizar la gran obra. De inmediato se formó un comité integrado por el Sr. Ramiro Sierra, Cristian Flamas y Francisco Ruiz Higuera, y gracias a ellos, así como a las aportaciones del mismo escultor y las de más de cincuenta donadores, el proyecto se pudo llevar a cabo. El escultor dice estar especialmente agradecido con el Sr. Ramiro Sierra quien fue la punta de lanza, y con el Ing. Juan Vela, quien en un momento muy crítico se involucro personalmente para que la ballena finalmente pudiera ser colocada.
La tarea no fue fácil y en total desde su inicio hasta su colocación tomo cuatro años y medio concluir la obra. Todo fue un gran trabajo de conjunto donde participaron ocho personas además del escultor, y algo digno de mencionarse es que los que colaboraron en el desarrollo de la obra fueron jóvenes.
La Ballena Vallarta fue inaugurada oficialmente por el presidente municipal Pedro Ruiz Higuera el día 14 de Marzo del 2001. Actualmente la "Ballena Vallarta" es un símbolo de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas. De hecho aunque no registrado oficialmente, por su tamaño y el material utilizado para su fundición, entre otros aspectos, la escultura es un Guiness Record.
Lo más increíble de la "Ballena Vallarta" es que para obtener todos los cálculos necesarios para su creación, Octavio González solamente utilizo su observación, su imaginación y su sentido común. Uno de sus estudiantes dijo acerca del escultor: El maestro Octavio tiene el metro en sus ojos, el plomo en su frente y el volumen en sus manos . Increíblemente las medidas de la escultura comparadas con las de una ballena real, varían únicamente por media pulgada en la circunferencia de su cuerpo.
Actualmente el regalo más valioso que el escultor recibe en la vida, es poder sentarse a observar como llega la gente a mirar, admirarse e interactuar con la "Ballena Vallarta". Dice el escultor que en ese preciso momento, sin darse a conocer entre las personas, se percata de que así como un violinista lo hace vibrar con una magistral interpretación, su trabajo también transmite emociones al ser humano, y con ello confirma que todos estamos interconectados.
Fueron muchas las anécdotas que se vivenciaron durante el desarrollo de la escultura, sin embargo para el escultor es prioritario reconocer que todo fue posible gracias al comité y a los donadores. Gracias a ellos, dice Octavio González, Puerto Vallarta cuenta con una escultura única en el mundo, distintiva de belleza, sensibilidad, valentía, entrega, pasión, armonía, balance y equilibrio.
"Una persona de éxito es la que se mantienen unido y lleva con bien, y hacia buen puerto a su familia, durante el emocionante proceso llamado vida".
Octavio González
Fuente: PVMirror